La publicidad contextual fue un paso decisivo para hacer más efectiva e inteligente la publicidad convencional. Ahora le toca el turno a la señalización digital (más conocida todavÃa por Digital signage). Y es que el uso de contenidos digitales emitidos a través de pantallas LCD, plasma, LED, etc. entran en una dimensión tecnológica completamente nueva y llena de posibilidades a la hora de interactuar con el usuario. Los carteles convencionales que vemos en nuestras calles son cosa del pasado.
La fuerza de este tipo de publicidad es su capacidad tecnológica para facilitar la interacción con los contenidos y, lo que es más impactante, su adecuación al receptor, su personalización. Emulando pelÃculas futuristas, es como si a la entrada de la una biblioteca universitaria el móvil de un alumno de última generación, vÃa sistemas como bluetooth, provocara que a su paso aparecieran anuncios tales como “Lista de libros recomendados para el examen de la FÃsica Cuántica del dÃa 20 de este mes”; tras otro: “Tienes dos libros para devolver fuera de plazo”. O al entrar a una clase sencillamente saliera en pantalla “Peláez, por favor, apague su móvil” seguido de “prepare su power-point, hoy le toca exponer su trabajo en clase”.
Entre información utilÃsima para el usuario e invasión de la privacidad hay una barrera muy confusa. Al leer los ejemplos de arriba, es fácil imaginarse el debate que se generarÃa en cualquier órgano universitario; predominarÃa, lógicamente, el derecho de preservar la privacidad del individuo, pero también cierto rechazo global a la propuesta. Pero al margen de lo tópico y obvio, quizás deberÃamos reflexionar más sobre posiciones más generales.
TodavÃa recuerdo a finales de los noventa los recelos que suscitaba Internet entre una parte significativa del profesorado. Digitalizar una tesis y ponerla online era poco menos que una misión imposible, eso incluso, mediando el ejemplo de un rector que publicaba la suya con casi 20 años de “obsolescencia”. TodavÃa una parte de los universitarios se escudan en la propiedad intelectual para restringir la libre difusión de obras que no se reeditan, permanecen agotadas o sencillamente ni tan siquiera han llegado a un formato de edición en papel.
Ipod, móviles, iphones, incluso portátiles son vistos con cierta reticencias. Hasta los propios contenidos de Internet desde wikidepia hasta los apuntes online de los alumnos son objeto de frecuentes descalificaciones, polémicas y controversias.
La visión positiva de la innovación tecnológica en la Universidad
Quizás el tema de fondo más importante es que en la era de la globalización, los cambios, la sociedad del conocimiento y la revolución de las nuevas tecnologÃas, la actitud de las universidades y de los universitarios deberÃa ser otra. Por supuesto más receptiva, más proclive a identificar objetivamente ventajas, potencialidades, favorecer proyectos creativos, etc. Hay que evitar que la innovación tecnológica, los nuevos productos, se introduzcan en el ambiente universitario bajo “sospecha”.
He repetido en alguna ocasión la inteligencia de la Universidad de Stanford a la hora de introducir la ipod como un elemento de apoyo docente. Si los estudiantes escuchaban música en el metro, en su paseo en bici, por la calle… ¿por qué no repasar su clase de literatura en un formato de audio en su ipod?. Es un buen ejemplo de uso inteligente de un instrumento electrónico de uso masivo entre jóvenes de todas las edades.
Esa es la actitud necesaria si las universidades quieren jugar un rol fundamental en la sociedad actual. Huir del rechazo fácil, de la evaluación improvisada y tópica y analizar con rigurosidad las posibilidades y uso de cada instrumento, convertirse en un referente social en la capacidad de asimilación de nuevas ideas, nuevos instrumentos y su propia proyección en otros ámbitos. Esta es una vÃa imprescindible para la universidad del futuro.
La señalización digital como ejemplo
Recuperando el ejemplo de la entrada la señalización digital colectiva o personalizada puede desempeñar un papel extraordinariamente relevante. Los campus universitarios pueden ser un modelo futurista y anticipativo del extraordinario papel de la señalización digital en las ciudades, carreteras, estadios de fútbol, etc.
Las pelÃculas y algunos libros de ciencia ficción tienen tal impacto en el público que los beneficios de su difusión quedan mermados por el escasÃsimo rigor con el que se plantean. Michael Crichton, autor de Parque jurásico, médico pro Harvard y autor de a novela “Presa” ocasionó todo un alegato social (del que se llegó a hacer eco el prÃncipe Charles en Inglaterra) contra los peligros de la nanotecnologÃa. Steven Spielberg, Tom Cruise hicieron la suyas a la hora de adelantarnos con la escenificación de una pelÃcula de éxito la publicidad personalizada y a la carta mientras que John Anderton se movÃa por el metro.
Las universidades, con el mayor rigor deberÃan ser muy activas a la hora de evaluar las propuestas que emanan del vértigo de la innovación tecnologÃca y provocan reacciones de los más disparatado a través de pelÃculas, novelas u otros medios. Es vital establecer con claridad y rigor el ámbito en el que se propicia un buen uso de la tecnologÃa. Pero hay que empezar por algo tan sencillo como incrementar la receptividad en las universidades de las propuestas tecnológicas que emanan sin cesar.
Referencias y enlaces recomendados para señalización digital:
- Ver el reciente artÃculo del diario El PaÃs La publicidad del futuro, personalizada y a la carta, es una realidad.
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