Las universidades españolas afrontan un gran reto en la revisión, adaptación o reforma de los planes de estudios. Esto se está llevando a cabo en la era de Internet, la sociedad del conocimiento, y una crisis económica de un transfondo estructural complejo y de profundo calado. Cabe reflexionar si las universidades están en disposición de afrontar estos retos e introducirlos con diligencia e eficiencia en los currÃcula de los que deberán afrontar los requerimientos del mercado de trabajo en los próximos años.
Entre las exigencias de la globalización para las empresas cabe destacar una mayor capacitación de sus profesionales en los mercados internacionales donde compiten. Mientras que algunos paÃses se toman muy en serio las necesidades reales de las empresas, otros optan por una posición más pasiva y conservadora. La velocidad de los cambios, la introducción de las nuevas tecnologÃas en todos los ámbitos de las actividad económica y empresarial nos deben inducir a plantearnos si las reformas actuales están afrontando los verdaderos retos sociales que ya hoy son realidad.
Apostar por China en la realidad económica actual es ineludible. Economistas como Joseph Stiglitz, han venido destacando la solidez del crecimiento económico chino e incluso la coherencia del mismo e torno a su estabilidad y resultados alcanzados hasta la fecha. El mismo Stiglitz destaca que China es consciente, que lo que separa a paÃses más avanzados de los menos desarrollados no es sólo una brecha en los recursos, sino también una brecha en el conocimiento. Y en esto China está siendo diligente, estableciendo ambiciosos planes ya en marcha para reducir esa brecha (Ver
Tal como recogÃa en este blog en una entrada anterior los editores, autores y Google han alcanzado un acuerdo histórico (
Ayer noche Michael Keller me envió los términos de la noticia que supondrá un impulso al proyecto de digitalización de Google Books con tres grandes universidades norteamericanas (Stanford, California y Michigan). Se trata de un gran acuerdo que permitirá un mayor nivel de acceso libre a Google Books y que marca un camino a seguir en el resto de paÃses (el acuerdo por el momento sólo alcanza de momento al territorio de los Estados Unidos).
Si queremos aprender de la corta historia de Internet, tenemos que empezar por preocuparnos de identificar lo que ha pasado y profundizar en interpretar las principales lecciones sobre los ocurrido en los últimos quince años. SeñalarÃa tres etapas más o menos identificables con claridad, en términos de un análisis económico y empresarial (menos tecnológico) y centrándome más en la web que en otras vertientes:
La Universidad de Stanford todavÃa conserva en Internet un reciente pero valioso documento: “
Dentro de unos pocos años habrá cambiado el concepto de libro. Quizás su formato, tal como hoy lo conocemos, esté reservado para fines muy concretos o para géneros y disciplinas especÃficas. En todo caso, el libro, su concepto, va estar sometido a cambios muy relevantes en un futuro nada lejano. La cultura de la digitalización, las potentes herramientas ligadas a las nuevas tecnologÃas y la presencia de nuevas generaciones educadas y entrenadas con la pantalla cambiarán el propio concepto de libro tal cómo hoy lo concebimos y muy especialmente el enfoque y negocio de la industria editorial.
Algunas de las polÃticas laborales de nuestras universidades parecen importadas de viejos manuales. Control y registro de horarios (personal administrativo) , escaso fomento de iniciativas socialmente rentables, incremento en la burocratización de la actividad docente e investigadora, encuestación de la calidad sin incentivos ni criterios sociales relevantes, complementos reiterativos…